I.- Consideraciones previas
| Gozar de una buena salud mental y de bienestar, dependerá no solo de los recursos que posea el niño, niña o adolescente, sino también de cómo los diferentes contextos de desarrollo actúan como agentes de protección y soporte durante cada uno de estos cambios y retos evolutivos, respondiendo a las necesidades que cada uno vaya presentando.
Bien es sabido que el espacio escolar es uno de los principales contextos en el que transcurre gran parte de la cotidianidad de niños, niñas y adolescentes. De esta forma, la experiencia escolar resulta crucial en la salud mental infanto-adolescente, toda vez que se configure como una experiencia positiva, y de esta forma sea un importante factor protector y recurso para el bienestar y el desarrollo. Investigaciones dan cuenta que intervenciones de prevención de la conducta suicida en establecimientos educacionales han probado ser efectivas en el aumento de factores protectores como el autocontrol, la resolución de problemas y la autoestima, y en la disminución de factores de riesgo de suicidio, como por ejemplo la depresión. Asimismo, se ha visto que la entrega de información precisa y veraz a la comunidad educativa sobre la conducta suicida y su identificación, además de cómo hacer frente a este problema y donde obtener ayuda para ello, reduce la vulnerabilidad de los estudiantes frente al suicidio (Irarrázaval, et al., 2017). Se considera como riesgo suicida cualquier situación, condición o acción que aumente el riesgo de cometer suicidio por lejano que parezca. El criterio a aplicar, es el de alertar, con la mayor premura posible, con cautela, responsabilidad y prudencia, pero sin dejar pasar por alto acciones que podrían en un futuro desencadenar en un posible suicidio, como autolesiones, ideaciones, situaciones de salud mental u otros. |
II- Procedimiento:
| Dimensión | Paso | Descripción |
| Detección y prevención
(Siempre pedir colaboración a Convivencia Escolar) |
1 | Primero, resulta elemental educar y sensibilizar a la comunidad entregando información sobre:
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| 2 | Aplicación de instrumentos de pesquisa (Pautas u otros instrumentos u observaciones). | |
| 3 | En caso de riesgo inminente se debe llevar a la persona al Servicio de Urgencias más cercano y comunicar paralelamente a los padres. | |
| 4 | Mostrar interés y apoyo por los estudiantes, en especial docentes guías y adultos de confianza. | |
| 5 | Hacer las preguntas correctas y evaluar el riesgo. | |
| Contención y resguardo | 6 | Siempre mantener la calma, escuchar de forma activa, no prejuiciosa, expresar preocupación y ofrecer ayuda. |
| 7 | Evitar a toda costa dar consejos o sermones que defienden el “valor de la vida” que provocan sentimientos de culpa o que no ayuden al/la estudiante. Siempre se debe considerar seriamente cualquier amenaza de suicidio. | |
| 8 | Indicarle que además del apoyo que se le está dando en ese momento, también es necesario contactar a su familia y buscar apoyo profesional en la red de salud. | |
| 9 | Señalar que sólo se informará a sus padres/cuidadores sobre la presencia de señales de alerta de riesgo suicida y la necesidad de atención de salud, manteniendo la privacidad sobre información sensible que no requiera o tenga temor de compartir con ellos. | |
| 10 | Puede ocurrir que el estudiante rechace que se comunique a la familia sobre la situación y/o la derivación a la atención de salud, ante lo cual se debe reforzar la idea de la importancia de ambos pasos, resaltando que es por su propio beneficio y que en todo momento podrá contar con su apoyo. Se pueden barajar opciones como ofrecer apoyo para comunicar a la familia. Recalcar que es obligatorio informar al apoderado o persona a cargo. | |
| 11 | Si el caso no es de alta gravedad, evaluar acciones formativas a nivel de estudiantes y apoderados. | |
| Primeras acciones
/ Abordaje e indagación |
12 | Definir, en conjunto con convivencia escolar, a la persona encargada del caso, privilegiando al profesor guía o en su defecto a un adulto de confianza pertinente. |
| 13 | Informar a la familia de inmediato. | |
| 14 | Mantener diálogos constantes con estudiante por parte del profesional de confianza (a definir por equipo de trabajo, preferentemente el/la profesor/a guía). | |
| 15 | Tomar todas las medidas de resguardo que puedan ser consideradas por especialistas informando a todos los profesionales involucrados y coordinando con familia. | |
| 16 | Evaluar, en conjunto con convivencia escolar, la necesidad de una intervención grupal en el curso (con estudiantes y apoderados). | |
| Seguimiento y medidas reparatorias | 17 | Una vez que el o la estudiante esté de vuelta en clases se debe estar atento a nuevas señales, así como también a necesidades de mayor acompañamiento y cuidado. |
| 18 | Mantener contacto fluido y constante con especialistas intercambiando información y acordando acciones. | |
| 19 | Mantener entrevistas periódicas con estudiante y familia. | |
| 20 | Monitorear e intervenir el curso de manera sensata y contextualizada según lo definan profesionales externos y del colegio. |
III.- Redes de apoyo:
– CESFAM , La Florida. (Av. La Florida 6015, 8150215).
-Dudas o ayuda inmediata: Línea prevención del suicidio, *4141 “no estás solo, no estás sola”.
-Oficina Local de la niñez (Alonso de Ercilla 7971, La Florida).
-Programa de Protección Especializado de Reinserción Educativa (PDE, Bartolomé Vivar 1250, La Florida).
-Programas de Intervención Especializada (PIE, Rojas Magallanes 866, La Florida).
-Programa Habilidades para la Vida La Florida (HPV, Serafín Zamora 6600, La Florida).
-Programas de Protección Especializada para el tratamiento de Consumo Problemático de Alcohol y/o Droga (PDC, Luis Cruz Martínez 162, La Florida).
-Además el colegio cuenta con una red de centros de atención que se van modificando con el tiempo y que deben ser informados por el equipo de convivencia escolar.
[1] Documento elaborado en base a orientaciones entregadas por MINSAL



