Protocolo para el manejo de situaciones de desregulación emocional y/o conductual en estudiantes

I – Contexto de construcción del protocolo

Se genera el presente documento como forma de mantener criterios unificados basados en el buen trato al momento de enfrentar situaciones de desregulación emocional y/o conductual en estudiantes, los cuales han resultado exitosos de acuerdo a nuestro contexto y cultura escolar.

El presente protocolo de acción incluye las medidas preventivas a tener en consideración, los pasos a seguir cuando ocurre la situación de desregulación emocional y conductual en sí y las acciones posteriores, todas enlazadas con las instancias e instrumentos ya existentes en el establecimiento, cuando sea pertinente.

II – Marco conceptual

Se definen algunos de los términos comúnmente utilizados al referirnos a una desregulación emocional y/o conductual, como forma de establecer un lenguaje común basado en la literatura existente y en algunos casos puntuales, en la experiencia que hemos construido en nuestro establecimiento.

¿Qué entendemos por desregulación emocional y/o conductual?

Reacción motora y emocional a uno o varios estímulos o situaciones desencadenantes, en donde el niño/a, adolescente o joven (NNAJ) no logrará comprender su estado emocional ni logrará expresar sus emociones o sensaciones, presentando dificultades más allá de los esperado a su edad o desarrollo evolutivo para autorregularse y volver a un estado de calma y/o no logran desaparecer después de un intento de intervención del educador/a utilizado con éxito en otros casos; percibiéndose externamente por más de un observador como una situación de “descontrol” (Seremi Valparaíso, 2020)

      ¿Qué NO sería una desregulación emocional y/o conductual?

  • Una conducta disruptiva, aun cuando sea reiterada.
  • Una crisis de ansiedad o crisis de angustia (crisis de pánico).
  • Una reacción emocional ante algún estímulo del ambiente que pueda manejarse por medio del diálogo, contención y/o acompañamiento en el contexto escolar.
  • Otras conductas o reacciones que impliquen el uso del Reglamento de Convivencia.

 

Contención

“Refiere a todas las acciones que tienen por objetivo acoger, sostener y acompañar a una persona para hacer frente a una situación de desajuste conductual y/o emocional y así mitigar su efecto en la persona afectada y quienes la rodean…” (Sename, 2019)

Buen trato

El Buen Trato se define en las relaciones con otro (y/o con el entorno) y se refiere a las interacciones (con ese otro y/o con ese entorno) que promueven un sentimiento mutuo de reconocimiento y valoración. Son formas de relación que generan satisfacción y bienestar entre quienes interactúan. Este tipo de relación además, es una base que favorece el crecimiento y el desarrollo personal (Iglesias – CESIP, s/f)

III – Acciones preventivas

Las acciones preventivas deben ser elegidas en relación a la edad de los estudiantes y de acuerdo a las características de un curso en particular y/o de los estudiantes que se ha detectado tienen mayor riesgo de presentar una situación de desregulación emocional y/o conductual. Para establecerlas se pueden utilizar los instrumentos e instancias de trabajo colaborativo ya instauradas en la dinámica de trabajo, tales como planes individuales, instancias de planes de acción, etc.

Propuesta 1. Basada en documento Seremi Valparaíso (2020)

a) Reconocer señales previas y actuar de acuerdo con ella

b) Reconocer los elementos del entorno que habitualmente preceden a la desregulación emocional y conductual.

c) Redirigir momentáneamente al estudiante hacia otro foco de atención con alguna actividad que esté muy a mano, por ejemplo, pedirle nos ayude a distribuir materiales, que nos ayude con el computador u otros apoyos tecnológicos.

d) Facilitarles la comunicación, ayudando a que se exprese de una manera diferente a la desregulación emocional y conductual. Las estrategias para esto serán abordadas en el trabajo colaborativo y deben quedar estipuladas en el plan de acción.

e) Retroalimentar positivamente frente a conductas aprendidas con apoyos iniciales, que son adaptativas y alternativas a la desregulación emocional y conductual.

f) Diseñar con anterioridad acuerdos de aula, sobre cómo actuar en momentos en que cualquier estudiante durante la clase se sienta especialmente incómodo/a, frustrado/a o angustiado/a, adecuando el lenguaje a la edad y utilizando, si se requiere, apoyos visuales u otros pertinentes adaptados a la diversidad del curso.

Propuesta 2. Basada en reuniones de trabajo con equipos de aula

a) Identificar estudiantes que puedan aportar a la regulación de sus compañeros/as, reforzando en Convivencia Escolar para que sea responsabilidad de la comunidad. Desde una perspectiva de género, se invita a tener en cuenta la paridad para este rol, evitando perpetuar el estereotipo y socialización de las niñas y/o mujeres como cuidadoras.

b) Designar estudiantes encargados que serán los responsables de dar aviso a Inspectoría en caso de ocurrir una situación de desregulación. Se sugiere tratar el tema con cautela de no estigmatizar a estudiantes por su posible desregulación.

c) Desarrollar orientaciones individuales por parte del equipo de aula sobre qué estímulos podrían desregular a ciertos estudiantes, los cuales deben quedar consignados y socializados a través los planes individuales y/o planes de acción de cada curso.

d) Estipular con qué estudiantes sería necesario llevar a cabo contención física (con autorización de apoderados) y en quienes es importante desplegar solo contención emocional. Es fundamental desarrollar capacitaciones que orienten respecto a estrategias en contención física y emocio

e) Implementar recursos para autorregulación de algunos estudiantes como pedales u otros elementos que ayuden a calmar la energía, los cuales estarán ubicados en la sala de contención.

f) Llevar un registro de la desregulación que permita identificar cómo se generó el episodio o qué actores están involucrados. Registrar de manera sintética en el libro de clases (hoja de vida) y con más detalle en el Registro del Programa de Integración. Si esta situación genera una entrevista formal ya sea con el estudiante y/o el apoderado, debe quedar además consignado en pauta de entrevista y archivado en la carpeta del estudiante.

g) Capacitar a todos los funcionarios/as del colegio en relación al abordaje de una situación de desregulación.

IV – Abordaje de la situación de desregulación emocional y/o conductual

Cuando las acciones preventivas NO logran evitar la situación de desregulación, se plantea un marco de acción paso a paso que intenta abarcar la mayor cantidad de eventos contingentes que se pueden dar en una situación de desregulación en base al trabajo con los equipos de aula y lo revisado en la literatura.

Este abordaje se dividirá en dos partes:

  • Intervención con el/la ESTUDIANTE que presenta la desregulación.
  • Intervención con el CURSO
  1. Intervención con el/la ESTUDIANTE que presenta la desregulación.

a.- En una etapa inicial, donde se intentó un manejo general sin resultados positivos y sin que se visualice riesgo para sí mismo/o a terceros (Seremi Valparaíso, 2020)

– Cambiar la actividad, la forma o los materiales en la que se está llevando a cabo (por ejemplo, cuando reacciona con frustración en alguna actividad artística con témpera, se le permite utilizar otros materiales para lograr el mismo objetivo).

− Permitir la salida hacia la sala de contención al detectarse fase inicial de la desregulación y antes de su amplificación en intensidad, donde pueda ser atendido y monitoreado por un adulto, hasta que se reestablezca su estado inicial. Permitir llevar objetos de apego si los tiene.

− Utilizar el conocimiento sobre cuáles son sus intereses, cosas favoritas, hobbies, objeto de apego en la estrategia de apoyo inicial a la autorregulación.

− Si se requiere, permitirle salir un tiempo corto y determinado a un lugar acordado previamente en el plan individual del estudiante, que le faciliten el manejo de la ansiedad y autorregularse emocionalmente, ejemplo Biblioteca CRA; en este caso el plan de trabajo debe contemplar al encargado de la Biblioteca CRA y su marco de actuación. Además, se debe considerar la edad del /la estudiante, situaciones de discapacidad física y/o intelectual, condición de salud mental, en los apoyos que pueda requerir durante el tiempo fuera del aula.

−Durante el tiempo establecido que se mantendrá fuera del aula, cuando conforme edad u otros, requiere ser acompañada/o por la persona a cargo, ésta inicia Contención emocional-verbal: intentar mediar verbalmente en un tono que evidencie tranquilidad, haciéndole saber al estudiante que está ahí para ayudarle y que puede relatar lo que le sucede, dibujar, mantenerse en silencio o practicar algún ejercicio. Algunos otros ejemplos de acciones que puede desarrollar la persona a cargo, adaptables conforme edades y características del estudiante, podrían ser:

-Motivarlo a Tirarse al piso boca arriba: “respira profundo por la nariz y bota por la boca”; “cuenta del 1 al 20 mentalmente descansando y repetirlo varias veces”, si el estudiante se siente incómodo de cerrar los ojos, no insistir.

-Indicarle algunas alternativas: “Podemos poner un poco de música. ¿qué música te gusta?”; “Si quiere podemos dibujar en la pizarra o en una hoja lo ocurrido… no te preocupes tenemos un tiempo, y podemos conseguir más si se necesita; “Quieres tu muñeco/juguete/foto/ (procurar tener un objeto de apego del estudiante en el colegio cuando es pertinente conforme edad o diagnóstico conocido)

En todos los casos, intentar dar más de una alternativa, desde la cual la/el estudiante pueda elegir, como primer paso hacia el autocontrol. Considere que la alternativa que puedan elegir los estudiantes puede ser el objeto causante de la desregulación emocional, por lo que se debe evitar la entrega del objeto, mediar su uso o llegar a algún acuerdo con el estudiante mientras se realiza la contención.

Paralelamente, analizar información que exista o pueda obtenerse sobre el estado del estudiante antes de la desregulación, por ejemplo, si durmió mal, si sucedió algún problema en su casa o traslado, que aporten al manejo por parte de las/os profesionales.

b.- En una etapa intermedia, donde aumenta la desregulación emocional y conductual, se detecta la ausencia de control inhibitorio (posibilidad de controlar respuestas impulsivas y generar conductas mediadas por la reflexión) sin presentar riesgo para terceros (Seremi Valparaíso, 2020)

– No responde a expresiones orales, ni a mirada o intervenciones de terceros, al tiempo que aumenta la agitación motora sin lograr conectar con su entorno de manera adecuada. Se sugiere “acompañar” y no interferir en su proceso de manera invasiva, con acciones como ofrecer soluciones, o pidiéndole que efectúe algún ejercicio, pues durante esta etapa de una desregulación el/la NNAJ no está logrando conectar con su entorno de manera esperable. Algunos ejemplos de acciones adaptables conforme edades y características del estudiante, para esta etapa podrían ser:

– Permitirle ir a un lugar que le ofrezca calma o regulación sensorio motriz (sala de contención

– Permitir, cuando la intensidad vaya cediendo, la expresión de lo que le sucede o de cómo se siente, con una persona que represente algún vínculo para él/ella, en un espacio diferente al aula común, a través de conversación, dibujos u otra actividad que para el/la NNAJ sea cómoda

− Conceder un tiempo de descanso cuando la desregulación haya cedido.

c.- En una etapa de alta intensidad, con riesgo físico para sí mismo y/o terceros (Basado en documento Seremi de Valparaíso, 2020; Reuniones de trabajo con equipos de aula del colegio, Marzo 2020) se seguirán los pasos que se detallan a continuación:

          Importante que existan 3 adultos a cargo de la situación los cuales pueden variar dependiendo de las diferentes circunstancias de los cursos.

          Paso 1: Profesor a cargo de la clase procurará como primer paso salir de la sala con el estudiante. De manera paralela, el estudiante encargado o un segundo adulto que se encuentre presente, avisará de la situación a inspectoría. Si el estudiante quiere salir de la sala se le debe llevar a espacio cerrado previamente coordinado e inspector que llegue se queda con el curso al interior de la sala hasta que se determine el docente de reemplazo que hará la contención del curso (ver intervención con el CURSO). Si el estudiante NO quiere salir de la sala, profesor pedirá a inspector que apoye en la salida del curso al patio, acompañándolos hasta que se determine docente de reemplazo que hará la contención del CURSO.  Se debe considerar que esta es una situación extrema por el impacto que esto genera en el curso.

          Paso 2: Desde inspectoría se dará aviso a algún miembro del Equipo Directivo quien coordinará el segundo y tercer adulto idóneo (en base a características del/la estudiante) en caso de que la clase esté comandada solo por un/una docente y un tercer adulto en caso que una segunda persona ya se encuentre en compañía del/la docente.

          Paso 3: A la llegada del adulto o los dos adultos que se sumarán a la contención que está realizando el profesor de la asignatura, se evaluará rápidamente, in situ, los roles en relación al manejo directo con el estudiante donde debe quedar establecido:

  • 2 adultos realizando la contención directa, deben ser idealmente las personas que tienen más conocimiento del estudiante (profesor jefe, terapeuta ocupacional, psicólogo/a u otro funcionario que se haya establecido como figura vincular). Las directrices para esta contención directa se podrán encontrar en ANEXO 2.
  • 1 adulto “testigo” que observe la situación, pero se mantenga al margen a menos que sea llamado por quienes estén haciendo contención directa. Cumplirá el rol de mantener la comunicación con otros estamentos en caso que se requiera un cuarto adulto, algún espacio donde llevar al estudiante, algún material que pueda llevarlo a la calma, etc.
  • Si el estudiante da indicios de recuperar la calma, mantener con actividad en el lugar donde se está otorgando la contención, con los dos adultos que realizaron la contención directa, dando un tiempo de recuperación prudente para evaluar si se encontraría preparado para volver a la sala (decisión que se debe coordinar con Inspector). Se debe informar al apoderado de la situación para que esté en conocimiento y realice las acciones necesarias en el hogar en cuanto el estudiante llegue (determinadas en plan de trabajo previo)
  • Si el estudiante NO da indicios de recuperar la calma luego de varios minutos de contención, se determina llamar al apoderado/a. El adulto “testigo” se moviliza a inspectoría para que se realice desde ahí llamada al hogar con el objetivo de que el apoderado asista al establecimiento y:
    • ayude a que el estudiante recupere la calma en el establecimiento para que continúe la jornada en caso de lograrlo.
    • O para llevarlo a casa como forma de recuperar la autorregulación

(La factibilidad de asistencia del apoderado y otras consideraciones del aviso se deben determinar previamente en el plan de trabajo y dar a conocer a inspectoría)

  • Situación crítica se daría por finalizada una vez el estudiante logra volver a la sala o cuando es llevado a su hogar por apoderado/a, luego de lo cual se deben dejar los registros correspondientes y establecer una medida de reparación de parte del estudiante en los minutos, horas o días posteriores de acuerdo a lo que se haya establecido en plan de trabajo.

 

  1. Intervención con CURSO.

a.- Los estudiantes del curso se mantendrán en la sala de clases o en el patio a cargo del inspector, quien los instará a mantener una actitud de respeto y apoyo hacia lo que está sucediendo hasta que llegue docente de reemplazo (quien será determinado por miembro del Equipo directivo que tome el rol de coordinación de los apoyos en el proceso de contención) evitando comentarios respecto a consecuencias punitivas y/o que juzguen la conducta del estudiante.

b.- Docente de reemplazo conversará con los estudiantes en una primera instancia respecto a las emociones que surgen por la situación. La idea es “poner nombre” a lo que se está viviendo (evitar “profundizar” en este momento) lo cual se puede hacer a través de alguna actividad sencilla y generar una instancia en donde los estudiantes puedan plantear sus dudas. Idealmente, luego de esta actividad, en la medida en que se vea al curso preparado, volver a la actividad que estaban realizando previamente para retomar la rutina y estabilidad lo antes posible.

c.- Informar vivencia del curso a Profesor guía para que este pueda abordar la situación en mayor profundidad y dar un cierre al día siguiente con el curso, evaluando también la información que se dará a los apoderados de manera general.

 

V – Pasos posteriores.

Una vez resuelta la situación crítica, se sugiere la utilización de instancias de reunión colaborativa para evaluar lo ocurrido y ajustar el plan de trabajo en caso de ser necesario.

Importante revisar toda la información disponible para realizar esta evaluación (lectura de hoja de vida, otros registros, entrevista con quienes hicieron contención, etc.)

Entre las acciones que podrían derivar de esta evaluación están: entrevista con apoderados/as, entrevista con especialistas externos, reuniones colaborativas generales (con todo el equipo que trabaja con el curso) reunión de cierre con el estudiante (para dar un feedback y generar acuerdos para prevenir desregulaciones en el futuro) abordaje de mediano plazo con el curso en relación a temas que pueden estar causando las desregulaciones, sumar apoyo de equipo de especialistas – convivencia escolar, etc.

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

Documento Seremi Valparaíso del año 2020 “Orientaciones para la elaboración de protocolo de acción en casos de desregulación conductual y emocional de estudiantes en el ámbito escolar”

Protocolo desajustes NNAJ – SENAME (actualización Abril 2019) https://www.sename.cl/web/wp-content/uploads/2019/04/Protocolo-Desajustes-NNAJ-actualizado-Abril-2019.pdf

Guía para trabajar el tema del Buen Trato con niños y niñas. María Elena Iglesias López – CESIP. http://www.buentrato.cl/

Orientaciones. Protocolo de respuesta a situaciones de desregulación emocional y conductual de estudiantes en establecimientos educacionales. Mineduc. Agosto 2022. https://especial.mineduc.cl/wp-content/uploads/sites/31/2022/09/PROTOCOLO-DEC-2022.pdf

 

ANEXO 1: Características requeridas del ambiente en etapa de alta intensidad de la desregulación emocional y conductual (Basado en documento de la Seremi de Valparaíso, 2020)

– Resguardar llevar al estudiante a un lugar seguro, idealmente en un primer piso. Por ejemplo: sala de recursos, sala sensorial, sala acondicionada.

– Evitar trasladarlo a lugares con ventanales en techos o ventanas sin cortinaje, o con estímulos similares a los desencadenantes de la crisis de desregulación (por ejemplo, imágenes, olores, que lo miren a los ojos preguntándole por su estado).

– Retirar elementos peligrosos que estén al alcance del estudiante: tijeras, cuchillos cartoneros, piedras, palos, otros.

– Reducir estímulos que provoquen inquietud, por ejemplo: luz, ruidos.

– Evitar aglomeraciones de personas que observan, sean estos niños/as o adultos.

 

ANEXO 2: Directrices para funcionarios que realizarán contención directa del estudiante (Basado en documento de la Seremi de Valparaíso, 2020)

  • Esta persona, idealmente debe tener un vínculo previo de confianza con el/a alumno/a. Para tal efecto, es importante que varias personas cuenten con entrenamiento previo.
  • Debe manejar la situación con tono de voz pasivo, bajo y cariñoso. No demostrar enojo, ansiedad o miedo, al contrario, tranquilidad, procurando no alterar más la situación. Si no logra manejar la situación desde el ámbito personal, es importante pensar en hacer un cambio de encargado/a, lo cual puede ser temporal, mientras se la/o capacita, o definitivo.
  • Cuando el descontrol y los riesgos para sí mismo/a o terceros implican la necesidad de contener físicamente al estudiante: Esta contención tiene el objetivo de inmovilizar al estudiante para evitar que se produzca daño a él/ella o a terceros, por lo que se recomienda realizarla SÓLO en casos de extremo riesgo para éste/a o para otras personas de la comunidad educativa. Su realización debe ser efectuada por un/a profesional capacitado que maneje las técnicas apropiadas: Acción de mecedora, abrazo profundo. Para efectuar este tipo de contención debe existir autorización escrita por parte de la familia para llevarla a cabo, y siempre y cuando el estudiante de indicios de aceptarla; ya que puede tener repercusiones negativas en el momento o a futuro.
  • IMPORTANTE: No regañar al estudiante, No amenazar con futuras sanciones o pedirle que “no se enoje”, No intentar razonar con él respecto a su conducta en ese momento.